Del campo a tu taza
1. Desde la tierra: siembra del café.
Los granos de café provienen de una planta, nacida de una semilla, cultivada en lugares donde la humedad y la sombra predominan. Las condiciones necesarias para el crecimiento óptimo de los cafetos se logran con riego constante y un poco de sol.
2. Cosecha.
Por lo general, la cosecha tiene lugar una vez al año. Existen países donde las condiciones climatológicas favorecen el crecimiento del cafeto: esto permite realizar dos cosechas por año. El sabor de los granos obtenidos en la segunda cosecha tiende a ser más fuerte.
El grano del café viene dentro de una especie de cereza, la cual es recolectada para ser procesada siguiendo alguno de estos dos métodos:
3. La molienda.
Una vez que los granos de café han sido procesados y secados, llega el momento de la molienda., que consiste en introducir los granos en una máquina de descascarado.
Al finalizar la molienda, los granos se clasifican según tamaño y peso.
4. Tueste.
Los granos obtenidos del cafeto se tuestan para resultar en el sabor y aroma del café el cual disfrutarás y amarás. Después de tostar, se enfrían usando agua o una corriente de aire.
5. Sabor.
Probablemente esta sea la etapa más emocionante del proceso. Se realiza una prueba de los granos de café para verificar calidad y sabor. El proceso de cata se lleva a cabo en una sala especialmente diseñada para ello. Los catadores evalúan la apariencia, sabor, acidez y sensación general del café.
6. Molido del grano: a un paso de la taza.
Una vez que los granos se tuestan, son molidos en diferentes grados.

Comentarios
Publicar un comentario